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Tabaco y Cancer
El informe de 1982 del Director General de Salud Pública de los Estados Unidos afirma que "el fumar cigarrillos es la mayor causa de muertes por cáncer en los Estados Unidos". Esta afirmación es tan válida hoy día como lo fue en 1982.
El hábito de fumar es responsable de casi una de cinco muertes en los Estados Unidos. Debido a que el fumar cigarrillos y el consumo de tabaco constituyen comportamientos adquiridos, acciones que las personas deciden poner en práctica, fumar es la causa de muerte prematura más evitable en nuestra sociedad. Tabaco y cáncer son cosas que van de la mano
El propósito de este documento es proveer un resumen de los fumadores de cigarrillo: quién fuma, cómo afecta la salud, por qué es tan difícil dejarlo y cuáles son algunos de los muchos beneficios de abandonar el hábito de fumar. Para más información sobre dejar de fumar, vea el documento "Pasos para dejar de fumar" de la Sociedad Americana del Cáncer.
¿Quién fuma?
Según los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades (CDC), en 2003 (año con la cifra más reciente disponible) había 44.5 millones de adultos fumadores en los Estados Unidos. Esto representa el 20.9% de todos los adultos (23.4% hombres, 18.5% mujeres), casi una de cada cinco personas.
Cuando estas estadísticas se desglosan por raza/grupo étnico, los números son como sigue:
Los números fueron más altos en los grupos más jóvenes. Casi el 24% de los que están entre los 18 y 44 años se reportaron como fumadores actuales, en comparación con menos del 9% entre los de 65 años o mayores.
A escala nacional, el 22.3% de los estudiantes de bachillerato o preparatoria (high school) y el 8.1 de los estudiantes de secundaria (middle school) eran fumadores en 2004. Los estudiantes blancos e hispanos están dentro del grupo que más fumaban cigarrillos (para más información, vea el documento “Uso de tabaco en niños y adolescentes” de la Sociedad Americana del Cáncer).
¿Cómo afecta la salud?
Aproximadamente la mitad de todos los estadounidenses que continúan fumando morirán debido al hábito. Alrededor de 440,000 personas mueren cada año en los Estados Unidos a causa de enfermedades asociadas con fumar cigarrillos. Los cigarrillos matan a más personas en los Estados Unidos que el alcohol, los accidentes automovilísticos, los suicidios, el SIDA, los homicidios y las drogas ilegales en conjunto.
Cáncer
El fumar cigarrillo causa por lo menos el 30% de todas las muertes por cáncer. Este hábito es una de las principales causas de cáncer del pulmón, laringe, cavidad oral, garganta, esófago, y vejiga, y contribuye al padecimiento de cáncer de la vejiga, páncreas, cuello uterino, riñón, estómago y también algunos tipos de leucemia.
Aproximadamente el 87% de las muertes de cáncer del pulmón son a causa del hábito de fumar. El cáncer del pulmón es la principal causa de muerte de cáncer entre ambos hombres y mujeres, y uno de los cánceres más difíciles de tratar. Afortunadamente, el cáncer del pulmón es, en gran medida, una enfermedad evitable. Los grupos que defienden el no fumar como parte de su religión, como los mormones y los adventistas del séptimo día, tienen tasas mucho menores de cáncer del pulmón y de otros cánceres asociados con el fumar.
Otros problemas de salud
Los cánceres representan sólo aproximadamente la mitad de las muertes relacionadas con el fumar. El fumar es también una de las principales causas relacionadas con enfermedades cardiacas, aneurismas, bronquitis, enfisema y derrame cerebral, además de contribuir con la severidad de los resfriados y neumonía.
El tabaco también tiene efectos perjudiciales en la salud relacionada con la capacidad reproductora de la mujer y está asociado con fertilidad reducida, incremento en el riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro, parto de feto muerto y muerte del bebé, además de ser una causa de que los bebés presenten bajo peso al nacer. Igualmente, el cigarrillo está asociado con el síndrome de muerte súbita infantil.
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Además, el fumar está asociado con una variedad de otros problemas de salud, incluyendo enfermedades en las encías, cataratas, pérdida de densidad en los huesos, fractura de la cadera y úlceras pépticas.
El humo de los cigarrillos (llamado humo de segunda mano o humo de tabaco ambiental) tiene un efecto nocivo en la salud de las personas expuestas al humo (para obtener más información remítase a los documentos de la Sociedad Americana del Cáncer "El humo de segunda mano" y "Las mujeres y el fumar").
Efecto en la cantidad y calidad de vida
Según los datos recopilados desde 1995 hasta 1999, el CDC calculó que los fumadores del sexo masculino perdieron un promedio de 13.2 años de vida y las fumadoras perdieron 14.5 años de vida debido al hábito de fumar.
Sin embargo, no todos los problemas de salud asociados con el fumar terminan en muertes. El fumar ocasiona daño a casi todos los órganos del cuerpo, lo que causa muchas enfermedades y afecta la salud general de los fumadores. Según el CDC, en el año 2000 aproximadamente 8.6 millones de personas padecieron de por lo menos una enfermedad crónica debido a que fumaban o fumaron. Muchas de estas personas padecieron de más de una condición relacionada con el hábito de fumar. Entre las enfermedades que ocurrían con más frecuencia figuraban la bronquitis crónica, el enfisema, los ataques al corazón, los derrames cerebrales y el cáncer.
Cuidar de sí mismo
Cualquier consumo de tabaco en el presente o en el pasado es información importante que debe saber su proveedor de servicios de salud para que éste pueda asegurarse de que usted cuenta con la atención médica preventiva adecuada. Es bien sabido que fumar le pone en riesgo de ciertas enfermedades, por lo que parte de su atención debe enfocarse en medidas de detección y prevención relacionadas para ayudar a mantenerle tan saludable como sea posible. Por ejemplo, querrá tener la certeza de someter a revisión el interior de su boca en busca de cualquier cambio, y tener un examen bucal por su médico o dentista en caso de que se haya detectado algo. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que las revisiones de rutina deban incluir pruebas de la cavidad bucal (boca). Mediante esto, los consumidores de tabaco podrán prevenir, o detectar de manera temprano los cambios bucales, la leucoplasia (manchas blancas en las membranas bucales) y el cáncer oral.
También debe estar pendiente de cualquier cambio de tos, tos nueva, tos con sangre, irritación de garganta, dificultad para respirar, respiración sibilante, jaquecas, dolor de pecho, pérdida del apetito, pérdida de peso, cansancio general e infecciones repetitivas del sistema respiratorio. Cualquiera de estos cambios pueden ser signos de cáncer del pulmón o de alguna condición pulmonar que debe ser reportada a su doctor. Mientras que estos cambios pueden ser signos de algún problema, muchos casos de cáncer pulmonar no generan ningún síntoma notorio hasta que ya estén en una etapa avanzada y se han propagado a otras partes del cuerpo.
Si tiene cualquier inquietud sobre su salud que pueda estar relacionada a su consumo de tabaco, por favor consulte a su proveedor de servicios de salud tan pronto como sea posible. Cuidar de sí mismo y obtener el tratamiento para los problemas menores le dará la mejor probabilidad de un tratamiento exitoso. Aunque la mejor manera de cuidar de sí mismo y de reducir su riesgo de problemas pulmonares que atenten contra su vida es dejar de fumar.
Ingredientes en el tabaco
Los cigarrillos, los cigarros (puros), los productos de tabaco de uso oral y los de pipa se hacen de hojas secas de tabaco, así como ingredientes añadidos para dar sabor y otras propiedades. Se han identificado más de 4,000 químicos individuales en el tabaco y en el humo del tabaco, de los cuales más de 60 químicos son carcinógenos (causantes de cáncer) conocidos.
Existen cientos de sustancias que los fabricantes agregan a los cigarrillos para intensificar el sabor o para hacer más agradable la experiencia al fumar. Algunas de las sustancias incluyen el amoníaco, el alquitrán y el monóxido de carbono. No se sabe exactamente el efecto que tengan estas sustancias en la salud del consumidor de cigarrillos, pero tampoco existe evidencia de que al reducir el contenido de alquitrán de un cigarrillo mejore el riesgo de la salud. Los fabricantes no proveen información al público sobre la cantidad exacta de aditivos que se utilizan en los cigarrillos, por lo tanto es difícil medir con exactitud ese riesgo en la salud pública.
Adicción a la nicotina
La adicción se caracteriza por la búsqueda o uso repetitivo y compulsivo de una sustancia, independientemente de sus consecuencias perjudiciales. A menudo, la adicción va acompañada de una dependencia física y psicológica a la sustancia. La nicotina es la droga adictiva usada en el tabaco. El consumo regular de productos con tabaco conlleva a la adicción en la mayoría de los consumidores.
En 1988, el Director General de Salud Pública de los Estados Unidos concluyó lo siguiente:
- Los cigarrillos y otras formas de tabaco son adictivos.
- La nicotina es la droga en el tabaco que causa adicción.
- Los procesos farmacológicos y de comportamiento que determinan la adicción al tabaco son similares a los que determinan la adicción a las drogas como la heroína y la cocaína.
La nicotina se encuentra en cantidades significativas en todas las formas de tabaco. Los pulmones absorben fácilmente la nicotina del humo del tabaco. También la boca y la nariz absorben la nicotina de los productos del tabaco que no se fuman, y ésta se extiende rápidamente por el cuerpo.
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